Canción 6 (Cuentos
– De como nacen las canciones-)
-¡Que fue Loco! - ¡Me grito!...
prácticamente-
-¡Habla! – casi en el mismo tono (así ligerito como pa`no quedarme
atrás)
-¡Oye quiero pedirte un favor, así como pana, una canción para mí!
-¡Puuuu pana, yo no le hago a esa nota!
-¡Nooooooo, es para una pelada!
-Ah ya… ya me estabas poniendo nervioso, habla de que mismo quieres
¿te vas a casar? ¿O es para serenata?
- Es una dedicatoria.
- Échame el cuento completo.
- ya, ponte pilas.
Y me contó.
Fue hace tiempo,
había pasado mucho tiempo desde la última vez que la vio en persona, la vio en
fotos gracias a las redes sociales, también pudo ver como se transformaba cada
día; cada día más hermosa. “Sin querer no fuimos acercando de apoco, algo así
como haciéndonos más íntimos” – me dijo- . “Yo escribía, ella también. Luego la
pille en un viaje, pude verla y comprobar en persona lo hermosa y guapa que
estaba. Pude ver sus ojos verdes con pizcas de color miel a la vez, su piel
blanca y sus manías al conversar (manías como el movimiento de sus ojos, su
boca y pasarse la mano entre su cabello) y que de paso me gustaron”. Y le dijo:
“estas… ¡Linda! “, “y me gustó el no privarme del placer de decir la verdad.
Ella lo acepto como un cumplido – agarrando su cabello – y lo habré dicho de
manera tan sincera, que logre ver que se sonrojaba. Luego me calme, pues no
quería espantarla”. Más bien que parezcas acosador je je – le dije - …, a él no
le causo gracia. “ejem… continua” – acote- (y me quedo muy claro que mis
ridículas bromas no van a pegar esta tarde con él)
“Una cena, un
cine… lo convencional… Y le robe un beso”. – en ese instante abrí mis ojos como
vieja chismosa y con la cara de: “cuéntamelo todo”…, y así lo hizo) “Se acercó
y me miro de lado. Sentí la brisa de su respiración cerca de mi cuello. Me abrazó,
la abracé y levanté mi cara, quedamos cerca, tal vez demasiado. Me dio un beso
y le di otro beso, nos correspondimos”.
¿Ese era el
momento perfecto que faltaba en la vida de ambos? – pregunté eso para tratar de
remediar mi chiste pendejo de antes y para darle un tono de profundidad a mis
observaciones sobre lo que me narraba -
“Quería volver a
hacerlo” – me dijo – “pero pero pero… pasaron muchas noches, mañanas y tardes
antes de eso. No insistí más. Es que sé que algún rato habrá otro en su vida,
yo tengo mis cosas y proyectos, y aunque sería genial que me rompa el corazón
luego de haberme enamorado perdidamente de ella; no va a pasar, pues lo que no
empieza a consolidarse, no arrastra sentimientos profundos. Por eso no insistí.”
Yo ya estaba con
la boca abierta, más que por el cuento, por la forma en que me lo narraba,
parecía que él se había leído una novela “corta venas” y me la estaba aplicando
mientras me contaba los hechos.
“En fin – me
dijo - Otro tiempo más, muchos meses hasta volver a encontrarla personalmente.
En ese intervalo me dijo: “Hazme una canción”… y no sabía qué hacer, como
hacer, de qué manera hacerla. Y aquí entras tu”.
Definitivamente
es más fácil escribir sobre lo que te cuentan que sobre tus propias vivencias,
tal vez soy un músico raro que hace lo contrario al resto que cuentan sus experiencias
y acto seguido van plasmadas en canciones. Yo no. Aun no hago eso. Mas sin embargo accedí con la
condición intrínseca de que parezca mi historia, como si me hubiese pasado a
mí, quería experimentar como se siente. Quería que su historia fuera mía. (¿O
si fue mía? ¿?…)
-
¿Y después que pasó? ¿ahí se
acaba? – pregunté más por la curiosidad de saber algún desenlace o alguna
vaina-
-
Si, ahí se acaba por ahora,
quiero la canción.
Le hice la
canción, solo una estrofa y un coro a medias, no la había terminado aun cuando
me la pidió, sin embargo le pedí que me mantenga al tanto (no porque sea
chismoso, le dije que era para saber si le había gustado a ella la canción y
que le diga que pronto estaría lista del todo). No lo hizo. Al final es la vida
de él no la mía, así que no era obligatorio que lo hiciera.
Meses después me
lo encontré, y ahí sí, él no se pudo negar a ponerme al tanto.
Me conto que
tuvieron una noche mágica después de un tiempo, que las extrañas coincidencias
del universo, hicieron que se encontraran personalmente, y sus cuerpos también.
Que lo recordaban cada semana, pero que luego se fue disipando esa costumbre.
Que aún mantiene latente las ganas de repetir con ella esa noche que fue muy
parecida a la definición de amor de Alejandro Jodorowsky “nada que quitar, nada que agregar”. Me conto que en su
ausencia, cada semana, trataba de rescatar alguna posibilidad de los rastros
del olor de su cabello abrazando su almohada... y entraba la noche... y se
dormía... y la pensaba... y la recordaba...
-
Te encantó al parecer –le dije-
, pero bueno ya déjala partir, sácala de tu cabeza, sabes que ella hará su
vida.
-
¿Por qué lo haría, si por fin
la descubrí? , no importa si es de manera esporádica, o si solo son instantes
por el resto de nuestras vidas. Al fin y al cabo, esos instantes que tenga en
algún futuro con ella, aunque sean pocos…, serán infinitos para mí.
“Bio choque:
Acontecimiento de la vida cotidiana que nos llega inesperadamente” (Txumari
Alfaro).
Fue eso lo que
me paso al escuchar su historia. Y pude terminar la canción.
Mi+ sol#-
Esos ojos verdes miel
Mi+ sol#-
Tu piel tan blanca como la nieve
La+
mi+
Tu pelo enredado al natural
La+
si+
mi+
Y tu mueca de lado que a cualquiera enamorará
Tus mejillas de porcelana /La estatura
perfecta para mi
Y el beso que robé de ti /Con solo el borde de
tus labios me perdí
Mi+ sol#+ do#-
Si crees que te dejaré partir
La+ si+ mi+
Te equivocas no te irás lejos de mi
Mi+ sol#+ do#-/si+/la+
Y si crees que yo soy quien se irá de aquí
Si+ mi+
¿Por qué lo haría Si por fin te descubrí?
Tu carácter especial / Explosivo y fugaz
Tu manera fácil de negociar /Los besos, las
caricias, lo demás.
Y si tengo un día gris / ¡Solo verte me hace
sonreír!
¿Y quieres alejarte hoy de mí?/ Veremos como
el destino juega aquí
Si crees…etc
La+
sol#- do#-
Yo sé que hay otro en tu vida
La+ sol#- do#-
Y que tal vez te quedes con el
La+ si+ do#- si+
Piénsalo un instante, déjame amarte
La+ si+ mi+
Serás feliz te lo puedo prometer.
“...y entonces
en su ausencia, cada semana, trataba de rescatar alguna posibilidad de los
rastros del olor de su cabello abrazando su almohada... y entraba la noche... y
se dormía... y la pensaba... y la recordaba..."
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